Las tareas repetitivas, las cargas y el tiempo prolongado en una misma posición pueden contribuir a molestias musculoesqueléticas. El cuidado en el trabajo empieza por revisar las tareas y el entorno, además de los hábitos personales.
Alterna posiciones y actividades
Las pausas o los cambios de tarea deben permitir moverte y variar la postura. No existe una duración de pausa que sea adecuada para todos los trabajos: depende de la actividad y sus exigencias.
Revisa lo que tienes a tu alrededor
La organización del puesto, las herramientas y la forma de realizar la tarea pueden necesitar ajustes. Comenta las dificultades con quien coordina el trabajo y consulta sobre una evaluación del puesto si las molestias se relacionan con tu actividad.
Habla de las molestias a tiempo
Informar síntomas permite revisar factores del trabajo y buscar apoyo. Si las molestias persisten, consulta a un profesional de salud. Cambiar temporalmente una actividad o adaptar el entorno puede ser parte del acompañamiento individual.
Construye hábitos con tu equipo
Una capacitación puede ayudar a identificar situaciones que necesitan atención y a formular preguntas sobre el cuidado corporal. Los programas de bienestar empresarial se diseñan según la realidad de cada organización.
Para seguir leyendo
HSE · Advice for workers with musculoskeletal disordersHSE · Work routine and breaksInformación educativa general; no sustituye una valoración profesional.
